Una tipografía hecha a partir de mi propia letra, digitalizada carácter por carácter hasta convertirse en una fuente funcional. Quería una forma de agregar elementos escritos a mano a mis proyectos digitales, notas, bocetos, etiquetas y diseños, sin perder la autenticidad de algo hecho a mano.


01 El Proceso
El proceso empezó en papel. Escribí frases como “The quick brown fox jumps over the lazy dog” y “Pack my box with five dozen liquor jugs” para capturar cada letra del alfabeto, y después repasé lo que había escrito para elegir la versión más clara de cada carácter, refinándola y volviéndola a dibujar para mantener el estilo de mi propia letra.


02 Digitalización
Con este proceso descubrí que mi letra es naturalmente monoespaciada y está escrita en mayúsculas. Eso llevó a crear dos versiones de la fuente, una mapeada a las teclas en mayúscula y otra a las de minúscula, para que se pueda usar de cualquiera de las dos formas según lo que alguien necesite.


03 El Resultado
Después de digitalizar cada carácter, tenía una fuente completamente usable que refleja cómo escribo realmente en papel. Ver mi propia letra funcionando como una tipografía real, algo que puedo usar en notas, bocetos o cualquier otro proyecto digital, fue una de las partes más gratificantes de este proyecto.



